Ciudad, Vivienda y Desigualdad


# 13 | 03.07 | A4Damian MiozzaVivienda socialDefinicion: Habitación de bajo costo, destinada a sectores sociales medios y bajos. Se ubica el centro del problema en aspectos diversos, pero el más importante recae sobre el destinatario de la vivienda de ahí su “aspecto social”. Lo complejo se articula a la cuestión de la vivienda y el alojamiento popular, entendida como conjunto de problemas económicos y sociales propios de las sociedades modernas. El problema radica en parte en la característica de la unidad o en su condición de problema, fundamentalmente cuantitativo.La vivienda es esencial en la vida del hombre, no solo como cobijo individual y familiar en el sentido de protección física, sino también como ámbito que le permite recomponer y fortalecer energias para actuar en sociedad. Hago primeras preguntas ¿ Realmente se estudia?, ¿Se impone un modelo? ¿ porque no se brinda una calidad espacial y material digna en forma igualitaria?, ¿ no es nuestra función profesional ?Toda la población, todas las familias, tienen derecho a una solución habitacional que les permita no sólo protegerse del medioambiente sino también desarrollar una serie de actividades cotidianas que son indispensables para la reproducción social. La vivienda es, entonces, un valor de uso y un satisfactor básico, que debe además ser de una calidad adecuada2. Pero cuando la vivienda es adecuada tiene un alto costo, y evidentemente son los sectores de menores ingresosde la sociedad los que no logran obtenerla con sus propios recursos en el corto o mediano plazo, y por lo tanto requieren de un apoyo externo importante, constituyéndose en la población objetivo de la política habitacional. El proporcionar este apoyo y permitir que aquellos que carecen de ingresos suficientes tengan acceso a una solución es el significado social de la política habitacional, y debe ser el propósito principal de ésta. Edith Villavicencio, MexicoEntonces surge una nueva pregunta…Como continuar con los necesarios planes sociales y resolver la imperiosa necesidad de mejorar las condiciones de habitabilidad de la vivienda y su entorno?El tema de la búsqueda de soluciones habitacionales para los sectores más pobres ha estado presente en el quehacer de las ONGs durante los últimos 30 años. Mientras en las décadas de los 70 y 80 la problemática se centró fundamentalmente en el dar respuesta a los pobladores “sin techo”, las políticas públicas de los 80 y 90 se abocaron a dar soluciones habitacionales masivas, enmarcadas en un contexto de liberalización del mercado del suelo urbano, y políticas de financiamiento a través del subsidio a la demanda. Diversos diagnósticos coinciden en que se priorizó la cantidad de soluciones habitacionales por sobre aspectos de calidad. Efectivamente se logró reducir en forma significativa el déficit habitacional, pero sin existir una evaluación de fondo respecto de las consecuencias urbanas y sociales de la aplicación de esta política.Las viviendas se localizaron en su mayoría en las periferias urbanas, en grandes conjuntos que llegan a tener más de dos mil viviendas. Su tamaño va entre 35 y 43 m2 y no discrimina el tamaño de las familias, su diseño no ofrece posibilidades de ampliación, y los espacios comunes se convierten en fuentes de tensiones, conflicto e inseguridad. Tanto la calidad de las viviendas como del equipamiento social y el acceso a bienes y servicios que ofrecen estos nuevos territorios, nos hablan de una ciudadanía desigual, que se expresa en el malestar de los pobladores que, en vez de ver aumentadas sus posibilidades de superación de pobreza y movilidad social, muchas veces las ven disminuidas y limitadas. Los estudios en este sentido y la experiencia de los pobladores señalan que en estos territorios son persistentes los problemas asociados a la pobreza y exclusión social. Algunos rasgos de la nueva pobreza de los “con techo” son: las viviendas y los barrios están ubicados en la periferia de la ciudad, expuestos a un rápido deterioro físico y social, y a una tendencia a la guetización y estigmatización. Estos presentan grandes dificultades para el desarrollo de procesos tanto de superación de la pobreza y exclusión, como para la organización y desarrollo de ciudadanía.Texto extraido de una entrevista a Alejandro Aravena (ELEMENTALISIMO).Y por qué creés Alejandro que siendo un desafío tan grande no es un tema atractivo para las 'grandes mentes' de la arquitectura? Cuál puede ser la causa por la que no es común ver arquitectos renombrados incursionando en este tema?AA: Porque yo creo que la arquitectura juega un juego peligroso desde la Revolución del Arte Moderno en adelante, que es querer adquirir un fuero creativo, es decir: 'denme espacio para ser genio, denme aire para crear mi obra', y esa búsqueda de independencia del arte por el arte, que se jugaba desde el interior del sistema artístico mismo, tuvo que pagar el precio de la irrelevancia. yo creo que la arquitectura hoy está jugando a la estrategia del impacto, ya que no importa nada, hago un sucedáneo que es que la obra impacte. Gehry impacta, Koolhas impacta…Una vez Hashim Sarkis - que es profesor en Harvard - me escribió en una carta: 'me rehúso a pensar que la disciplina de la que yo me ocupo tiene como objetivo último la estrategia del shock, la del impacto'. Yo supongo que la atención a los medios le pide a los arquitectos que impacten, entonces, claro… cuando tu tienes que contestar una pregunta como la de la vivienda social, donde te piden precisión y no espectacularidad, donde te piden irreductibilidad más que despliegue de medios, y donde te piden 'sé cool', ahí es donde yo digo seamos relevantes…yo supongo que esto explica que la vivienda social no forme parte de lo que los arquitectos hacen para llegar al Pritzker o al Croquis.Continuará…