El todo desde las partes









# 15 | 04.07 | A4Leonardo CodinaNOTAS SOBRE LA FAUM DE TEDESCHI Y LA ARQUITECTURA CHILENA EMERGENTE. “…algunas nociones elementales de las tensiones principales, una diferenciación del grado de elasticidad de los materiales y el tipo de la estructura, pueden llevar a encarar con un concepto constructivo la tarea del proyecto.Tedeschi Enrico: “Teoría de la arquitectura”Revisando lo escrito y pensado durante mi tesis hace algunos años, inevitablemente aparecen nuevas miradas. Si entonces la FAUM  de Enrico Tedeschi me detenía en los procesos que llevaron a su concepción, ahora me inquieta su lógica estática y el reparo sobre las condiciones constructivas, entiendo que allí descansa la severa tectónica del proyecto.Con la misma perspectiva me es inevitable admirar la saludable producción arquitectónica chilena reciente, más aún en nuevos escenarios emergentes que, una y otra vez hacen respirar la disciplina con presencias frescas y oxigenadas. Allí acostumbrados, lo ven normal, sanamente ponen en crisis lo que en otras latitudes esperamos que alguna vez ocurra con semejante fuerza.Encuentro en el rigor sobre el hecho constructivo un hilo que ata estos cabos sueltos.Cuando uno se detiene en la sugestiva forma estructural de la FAUM que logra fusionar forma y espacio, disolviendo la relación tradicional viga/columna/losa en un organismo estructural articulado y membranoso, advierte que es posible hacer interpolaciones entre el edificio y sus particularidades constructivas, es decir: uno ve el prisma de 40 metros de frente x 12 de profundidad x 12 de altura al mismo tiempo que puede ver los 35 nudos que unen las 58 piezas que conforman las extremidades, con las 29 vigas que sostienen las tres grandes losas y la cubierta. Es posible asirse del edificio. Existe la posibilidad de entender las partes desde el todo y el todo desde las partes.No creo que se llegue a este punto definiendo un objeto para ver como se construye, por el contrario entiendo que esta condición es consecuencia de los empujes perpetrados por el hecho constructivo desde la génesis misma del proyecto. No pensar lo constructivo desde el proyecto, sino pensar el proyecto desde lo constructivo.En esta simbiosis es que el edificio de la FAUM encuentra sus valores más genuinos, casi podríamos olvidarnos de los fundamentos orgánicos que lo sostienen conceptualmente y de las disyunciones que aparecen al enfrentar palabra escrita y obra construida de un verdadero protagonista del movimiento moderno que, llegado a la Argentina en 1948, construye su obra paradigmática en 1962 cuando acababa de escribir “Teoría de la Arquitectura” texto fundamental que sería el edificio intelectual donde sostendría la creación de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Mendoza.La obra de Enrico Tedeschi se caracteriza por los valores expresivos, el vigor de los materiales, la idea siempre presente de disminuir al máximo la materia estructural con el objetivo de poner en valor desde ahí, condiciones plásticas y espaciales y una preocupación constante en el desarrollo de una arquitectura sensible a las condicionantes ambientales, siendo en la FAUM donde estas problemáticas adquieren una nueva dimensión.Podríamos saltearnos todo esto y atender esos nudos estructurales, para volver sobre la membrana portante, que en un solo gesto define espacio, materia, límite, fachada, contraluces, sombras y además sostiene.Es posible pensar que Tedeschi trazó una estrategia: Iluminación bilateral y ventilación cruzada con el menor costo posible, para dejarse llevar por las particularidades que desde lo constructivo informaban al proyecto. Incluso el complejo y particular trazado de la fachada a partir de proporciones áureas y módulos industriales, se encolumna en una serie de decisiones que parten desde el material y sus soluciones técnico-constructivas.Tedeschi pensó la FAUM en estructura metálica siendo un problema presupuestario lo que incentivo repensar el proyecto en hormigón pretensado, así postes cónicos centrifugados que se utilizaban en Mendoza para el tendido de las líneas del trolebús, fueron adaptados y reutilizados para resolver las fachadas estructurales de la FAUM. Claramente Tedeschi trabaja un material con la lógica de otro, hormigón como metal, lo estereotómico como lo tectónico, este enroque de voluntades obliga síntesis y coherencia.Este grado de síntesis expone en la FAUM como en pocos proyectos modernos la lógica estática que sostiene el edificio. Con extrema coherencia esta condición se expone y  muestra a corazón abierto, siendo el edificio es un diagrama de fuerzas claro y evidente. 157 elementos de un modelo para armar. Mirando con atención es posible advertir los tiempos e intuir los modos del proceso que construyó el edificio.Esta sensibilidad ante el hecho constructivo es la que puede advertirse en la producción de arquitectos emergentes en Chile, entre otras muchas manifestaciones, la muestra chilena en la última bienal de Venecia es un parámetro de esta condición. Y si bien hay quienes entienden difícil analizarlas desde el detalle de su factura, lo cierto es que en su conjunto las obras seleccionadas muestran un grado de síntesis y coherencia atendible.Una mirada atenta dirá que en la arquitectura chilena emergente la exploración sobre el hecho constructivo tiene proximidad con las tradiciones técnico constructivas, probablemente desde las exploraciones de la Universidad Católica de Valparaíso, pudiéndose entender como nuevo punto de partida ante esta sensibilidad el pabellón Chileno para la expo Sevilla en 1992, mientras que en la obra de Tedeschi el recurso técnico no empuja desde la tradición sino desde la hipótesis estructural y la prefabricación. De la misma manera es posible advertir que por lo general la arquitectura contemporánea, con una vocación más efectista, es más hermética al momento de exhibir la lógica estática que domina los proyectos.Sin embargo e inevitablemente las relaciones aparecen. Esa saludable atención a los estímulos que despierta el hecho constructivo, capaz de soportar miradas más intensivas, y una forma de concebir que parece natural pero que no abunda. Modos que ajustan la aparición de la variable intuitiva, logrando algún grado de inconciencia respecto de los refritos formales de turno, obligan a pensar el todo desde las partes hacia resoluciones tanto más esforzadas, como genuinas._________________________I Facultad de Arquitectura de la Universidad de Mendoza, Argentina._________________________IMAGENES01 Progresión del sistema de ensambles de la FAUM. Todas uniones realizadas mediante soldadura eléctrica. (L.C.)02 El cristal construye el volumen en la FAUM. Los cambios de luz exponen la lógica del proyecto. (Archivo personal Enrico Tedeschi)03 Serie de diagramas formativos de fachada en la FAUM. (Leonardo Codina)04 Detalle de vínculo entre: armadura de pilares de planta baja, extremos inferiores de elementos de fachada de primer piso, viga transversal y losa. Las platinas cilíndricas de los postes penetran las armaduras, una vez soldadas son recubiertas por tela metálica para proceder al llenado y terminación. (Archivo personal Enrico Tedeschi)05 Cristián Larraín (El Larra, bah…) Taller del escultor. Vitacura, Santiago, Chile. 06 Nuñez Del Rio arquitectos. Quincho en Calera de Tango. Chile.